EL GRITO DE MUNCH
El cuadro "El grito" de Much siempre me emociona. Me despierta mis peores fantasmas porque para mí representa la angustia que a veces despierta la vida, la soledad existencial que todo ser humano experimenta en un momento u otro a lo largo de su aventura de vivir. Una soledad que surge de la conciencia -privilegio y tortura de los seres humanos- que se pregunta que representa existir, o lo que es lo mismo, morir un poco a cada instante. Me acuerdo que cuando me planteaba tener un hijo me angustiaba seriamente la idea de que, desde el momento de la concepción este nuevo ser empezaba a morir. La muerte está también presente en cada decisión que tomamos: hay que aprender a renunciar a otros caminos que ya no podremos recorrer ni saborear. Quien más soledad existencial experimenta es aquel que no se atreve a vivir con plenitud, quien siente más miedo a la vida que a la muerte, porque por miedo al fracaso no se arriesga, por no sufrir no explora ni experimenta, por no hace...