LO BUENO DE LO MALO
¿Existiría la cenicienta sin su cruel madrastra? ¿Qué sería del cuento de los tres cerditos sin un lobo feroz? ¿Habría un héroe sin una aventura que superar o un obstáculo a vencer? Cualquier relato, cualquier guión de vida resultaría insulso sin al menos un episodio que generara cierta incertidumbre, tensión, miedo, dolor... Se puede dudar si uno es el protagonista, pero no si se es el lector. Cuando era pequeña y oía al final del cuento aquello de "fueron felices y comieron perdices", me tranquilizaba, sí. Pero ahora sé que para que fuera posible debería pararse el tiempo, la vida, sólo así la pareja podría sentir siempre el amor y la felicidad con la misma intensidad que albergaban en ese momento. Situémonos por un instante en ese lugar donde las personas sólo pueden contemplarse como justas porque otras parecen no serlo, un escenario donde los comprensivos no tienen sentido sin los desaprensivos... Todo ello con una simple intención: explicar que si la vida estuvi...